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Nociones de caligrafía árabe (II): Brevísima historia (i)

Desde el nacimiento del alfabeto árabe hasta nuestros días la caligrafía árabe ha recorrido un larguísimo camino durante el cual no ha dejado de ocupar un destacado lugar dentro de las bellas artes. Como tal, ha sido profusamente practicada, alabada y documentada a lo largo de la historia, lo que nos permite seguir su evolución a lo largo del tiempo. En este post y los siguientes intentaré trazar un brevísimo esquema del desarrollo de la caligrafía árabe a través de la historia.

ُEl nacimiento de la escritura árabe

La semilla que permitió el desarrollo de este arte es, claro está, la creación de un alfabeto árabe, tema sobre el que mucho se ha escrito . Tal es la importancia y la admiración que los árabes sienten hacia su escritura que los primeros tratadistas e historiadores le atribuyen un orígen casi mítico: Ibn Qutayba (828-889) remonta su origen a un grupo de la tribu qurays, cuna del Profeta. El cordobés Ibn Abd Rabbihi (860-940) se remonta más atrás y afirma que el primero que inventó la escritura fue Adán, 300 años antes de morir.

Sin embargo, lo que la arqueología parece haber descubierto es que el alfabeto árabe deriva del nabateo (otros estudiosos afirman que proviene del siriaco), y que su evolución desde este se extendió desde mediados del siglo III d.C. hasta finales del siglo VI d.C. Esto es, antes de la revelación coránica. Se conservan pocos textos de esta época (en esta páginase explican y analizan siete de ellos, al parecer los únicos que se han encontrado). A continuación podéis ver uno de los ejemplos más adelantados, en el que se distingue de manera bastante clara la escritura árabe. Se trata de la llamada inscripción de Harrán (حرّان), encontrada en la puerta de una iglesia dedicada a San Juan Bautista en el sur de Siria, y data de mediados del siglo VI. En ella puede leerse “أنا شرحيل بن ظلمو ذا مرطول/سنة 463 بعد مفسد/خيبر/بعم”, lo que viene a significar “Yo soy Sharhabil, hijo de Talmu. Construí este martirial en el año 463 (año nabateo, correspondiente al 578 d.C.), un año después de la muerte de Jaibar”.

La famosa inscripción de Harran: su situación en la puerta de la iglesia y una ampliación

La caligrafía en los inicios del islam

Con el nacimiento y expansión del Islam se hacía necesario transmitir la palabra divina de la forma más correcta posible. Fue Uzmán(عثمان), el tercer califa ortodoxo, quien ordenó reunir en un solo libro todo el mensaje coránico. Es así como nacieron los masahif (مصاحف), los primeros coranes escritos, para los que se usó un cúfico primitivo. La siguiente imagen (tomada directamente de La aventura del cálamo, de José Miguel Puerta Vílchez) es un ejemplo de esa escritura. Se trata un fragmento de la azora de “Los rebaños”. Como os habréis fijado, no hay ni en este ni en el ejemplo anterior puntos diacríticos, ni vocales ni nada. Apuesto a que no sois capaces de descifrarlo sin acudir a un Corán moderno (igual me pasa a mí).

Así se escribieron los primeros coranes

No fue hasta el reinado del cuarto califa ortodoxo Ali (علي) cuando se introdujeron esos signos para facilitar la lectura. Y, curiosamente, harían su aparición las vocales antes que los puntos. Preocupado por la transmisión lo más perfecta posible del texto sagrado, sobre todo a medida que se iban conquistando nuevos territorios cuyos habitantes no hablaban árabe, el gobernador de Basora (البصرة) ordenó a Abu al-Aswad al-Duali (ابو الاسود الدؤلي) que ideara un método de vocalización sistemático. Tras una primera negativa finalmente aceptó. Tomó un escriba, le dio un ejemplar ya escrito del Corán y le mandó que, mientras él recitaba, tomara tinta de otro color y “cuando me veas abrir (فتح) los labios al pronunciar una letra coloca un punto sobre la misma, si ves que quiebro (كسر) los labios pon un punto debajo, si los junto (ضمّ) pon el punto delante delante de la letra; y si a alguno de estos movimientos le sigue una pausa, coloca dos puntos”. El resultado es muy parecido a la imagen que sigue:

Así fueron las primeras vocalizaciones en árabe

Así nacieron las vocales. Como veis, no tienen mucho que ver con las que conocemos hoy en día, más allá de sus nombres. Correspondería a Al-Jalil Ibn Ahmad al-Farahadi (الخليل بن أحمد الفراهيدي) un siglo más tarde su perfeccionamiento y la creación de las vocales y signos diacríticos (fatha, damma, kasra, sukun, tashdid…) que se usan en la actualidad. En cuanto a los puntos diacríticos (esos que diferencian una ب de una ت de una ث de una ي de una ن), su creación es anterior a la reforma de Al-Farahadi. Fueron obra de dos discípulos de Al-Duali: Nasr Ibn Asim (نصر بن عاصم) y Yahya Ibn Yamar (يحيى بن يعمر), que a petición del califa omeya Abd al-Malik Ibn Marwan (عبد الملك بن مروان), añadieron puntos que diferenciaran las consonantes que hasta entonces se escribían igual aunque correspondieran a diferentes sonidos. Estos puntos se consideraron desde el principio parte integrante de la letra. Así se terminó de conformar el alfabeto árabe.

Puntos diacríticos

Ejemplo de los primeros puntos diacríticos. Obsérvese el poco tamaño de estos en comparación con las vocales (puntos rojos) y el propio cuerpo de la letra

En cuanto a los estilos caligráficos, ya en los inicios existían dos corrientes: la escritura cursiva (como la نسخي), similar a la nabatea, y la escritura cúfica (كوفي), más parecida al siriaco. El cúfico gozaría en esta etapa de gran popularidad y difusión. En el este se desarrollaría el llamado “cúfico oriental”, mientras que en el norte de África y más tarde Al-Andalus tendría lugar el llamado “cúfico occidental”, del que acabaría surgiendo el estilo magrebí/andalusí. Aparecerían también adornos florales y una ornamentación muy elaborada.

Ejemplo de cúfico occidental

Ejemplo de cúfico oriental

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Aún le quedaría a la escritura mucho por experimentar, pero las bases ya estarían asentadas. En los próximos siglos se veremos como se crean nuevos estilos y se desarrollan estilos tradicionales, cómo se pasa a considerarse un reputado arte, cómo se establecen las bases de la armonía y composición, cómo pasaron a la historia grandes calígrafos, cómo se retorcieron las letras para crear composiciones espectaculares… Pero eso ya es materia para otro post, que este ya empieza a ser demasiado extenso.

[Nota: Estos posts tienen ánimo meramente divulgativo, no soy ningún experto, así que posiblemente haya sido imprecisoen algo  o me haya equivocado. Sed buenos y hacédmelo saber. En cuanto a la  transliteración de nombres árabes no he seguido ningún método concreto, simplemente los he escrito como creo que es más fácil leerlos, quien quiera saber cómo son en árabe… que lea entre paréntesis. Las fotos están todas sacadas de internet salvo la que he indicado que extraje de “La aventura del cálamo”. En el último post de esta serie incluiré la bibliografía en que me he basado para escribir esto, no seáis impacientes ;)]

3 Comments

  1. […] caligrafía árabe es un arte. Mucho hemos hablado en este blog sobre la historia de la caligrafía árabe, y ya hemos enseñado cuáles son los principales estilos caligráficos árabes. La caligrafía […]

  2. […] cúfico, como ya vimos, se derivaron dos corrientes, el cúfico oriental y el cúfico occidental. A partir de este último […]

  3. […] ابن أحمد الفراهيدي), al que ya mencionamos, siquiera brevemente, al tratar el nacimiento de las vocales. Fue una personalidad notable en su época, que reformó el sistema de vocalización, sentó las […]

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