¿Por qué una لا en el teclado?
¿Por qué tu teclado árabe reserva una tecla para la لا? No es por un hadiz ni por manía de negar: la culpa es de la máquina de escribir.
lā lā lā · no, no, no
Hoy traemos una curiosidad. Los que usáis un teclado árabe (o ponéis pegatinas al teclado, o simplemente escribís en árabe desde el teclado), ¿nunca os habéis preguntado por qué hay una tecla exlusiva para la لا? En el fondo son dos letras, una ل (lam) y una ا (alif), ¿por qué ese trato preferente? ¿Es que acaso se usa más que otras combinaciones de dos letras, como ان, لم, لو o ال? ¿O es que los árabes no hacen más que negar? لا لا لا… la respuesta está en la historia.
Hasta hace poco este privilegio de la لا yo lo atribuía a unhadiz del Profeta, según el cual un discípulo le preguntó que cuántas letras tenía el alfabeto. Él respondió que 28. El discípulo, sorprendido, le preguntó que cómo era posible, que él solo contaba 28, a lo cuál el Profeta respondió: No, 29, el لا también es una letra. Decía algo así, no puedo citarlo con precisión porque no recuerdo dónde lo leí… y ahora soy incapaz de encontrarlo. Quizá fuera mentira, o me lo inventara, pero calmó mi curiosidad y di por hecho que por eso se le reservaba un lugar especial.
Fue hace unos días, a través de la mención en esta serie de artículos (a los que llegué a través de este post), cuando descubrí el verdadero motivo. Que mantengamos en nuestros actuales teclados una لا se debe a… ¡la máquina de escribir!
¡Claro! Ahora es obvio. En la caligrafía tradicional la forma de la letra varía no solo según su posición en la palabra, sino también según las letras que la circundan (para más información sobre esta “gramática de la escritura” y cómo la tipografía redujo al límite la riqueza gráfica del árabe remito a la mencionada serie de artículos, que son muy cortitos, instructivos y entretenidos). Sin embargo, por limitaciones técnicas evidentes, las antiguas máquinas de escribir tenían tipos fijos, es decir, a cada letra le correspondía un símbolo, siempre el mismo independientemente de las letras circundantes.
Según ese sistema, al teclear una ل y a continuación una ا el resultado sería algo parecido a esto: لـا. El resultado es feo e ilegible, la ل y la ا no ligan de esa manera. Es por ello que se destinó una tecla a esta particular combinación de letras. Hoy día, con los ordenadores, es inecesaria, pero dado que nuestros modernos teclados son herederos de las antiguas máquinas de escribir se ha mantenido esta pequeña reliquia.
Arqueología de lo cotidiano.
Curioso, ¿no?
[Actualización a 28 de septiembre de 2012:]
Encontré la cita de la que hablé, referida a las 29 letras del alfabeto según el Profeta. Podéis leerla en inglés aquí, en la página 33. Traduzco:
Han surgido muchas leyendas alrededor de la supuesta letra resulta de la combinación lam-alif. Según la anécdota más conocida, uno de los compañeros del Profeta le preguntó por cuántas letras le dio Dios a Adán. El Profeta respondió: «Veintinueve». Su erudito amigo le corrigió educadamente, señalando que él tan solo había encontrado veintiocho letras. El Profeta recalcó que su respuesta era veintinueve, tras lo cual su compañero volvió a contar y dijo que no, que solo había veintiocho. Entonces el Profeta, encolerizado, dijo al hombre: «Dios dio a Adán veintinueve letras árabes. Setenta mil ángeles fueron testigos de ello. La vigésimo novena letra es la lam-alif».
A continuación diserta el autor sobre la equivocación del Profeta, y sobre la necesidad de una reforma del alfabeto árabe.
El hadiz original, aquí. Gracias Abu Ilyás por señalárnoslo. 😉
Tony Galán
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